QUÉ ES

 

QUÉ NO ES

Es el método de resolver problemas humanos muy complicados con soluciones aparentemente muy simples. Se fundamenta en la lógica. La terapia breve estratégica intenta transformar aquellos comportamientos, actitudes, pensamientos, emociones no funcionales en funcionales.

No se fundamenta en una base psiquiátrica.La terapia breve estratégica no etiqueta a las personas de la manera como lo hacen otras corrientes psicológicas y psiquiátricas basadas en conceptos de normalidad y patología.

Con la terapia breve estratégica se pueden tratar prácticamente todos los problemas.

No se pueden tratar problemas de origen orgánico o Trastornos Mentales Graves, como por ejemplo: Dislexias, Trastornos GRAVES de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), Esquizofrenia y otros Trastornos Psicóticos GRAVES, Trastornos SEVEROS de la Personalidad y Retrasos Mentales .

Se trata de una psicoterapia diseñada para resolver los problemas de forma rápida y eficaz. Si la terapia funciona, el cliente experimenta cambios desde la primera o segunda sesión. Si con 10 sesiones no ha habido cambios significativos, se da por terminada la terapia para que el terapeuta no se convierta en un cómplice del problema del cliente.

No se intenta alargar el tratamiento (el número total de sesiones) de manera innecesaria. Terapeuta y cliente decidirán conjuntamente si continuar la terapia puede ser beneficioso o perjudicial. El objetivo no es acompañar al cliente durante su proceso vital sino enseñar a descubrir las herramientas propias para afrontarlo.

Se trata de una psicoterapia activa y prescriptiva. El terapeuta prescribe al cliente en cada sesión una serie de tareas que éste deberá llevar a cabo entre sesión y sesión. Así, el cliente es el protagonista de su proceso de cambio.

El cliente no es un paciente. No es un sujeto pasivo que espera que el terapeuta resuelva sus problemas. La terapia breve estratégica no es magia y, por tanto, el cliente no puede esperar que se produzcan cambios sin haberlos provocado previamente. Si nada haces, nada cambia.

El cliente debe tener tiempo entre sesión y sesión para llevar a cabo las prescripciones y observar los efectos que se producen. Por lo tanto, es tan importante el espacio entre sesiones como las sesiones mismas. Generalmente las sesiones se realizan cada quince días.

La terapia breve estratégica no es rígida. Es tan flexible y robusta a la vez como una caña de bambú. La duración de la sesión no está predeterminada. Algunos clientes pueden necesitar 10 minutos por sesión, mientras que otros pueden necesitar 1 hora y media. El tipo de tratamiento recomendará más o menos tiempo por sesión y más o menos tiempo entre sesión y sesión.

Los cambios debidos a la intervención terapéutica estratégica son profundos y persistentes.

Aunque la terapia breve estratégica se centra en el problema y, por tanto, en los síntomas, los cambios debidos a la intervención no son superficiales ni efímeros, ya que el cliente vive lo que llamamos experiencias emocionales correctivas (aquellas que provocan cambios funcionales en los modos de reaccionar).

La terapia se centra en el problema que ha llevado al cliente a la consulta. A no ser que la terapia lo recomiende, no se analizarán otros aspectos que no estén relacionados con el motivo de consulta. Se trata de una terapia centrada en el presente y en el futuro del cliente, orientada a la solución.

La terapia breve estratégica no busca el origen ni la razón de ser del problema. No se hurga en el pasado del cliente ni se le hace revivir situaciones traumáticas pasadas (y quizás olvidadas). No se hace un análisis profundo (como sí lo hace, por ejemplo, el psicoanálisis) que podría conllevar un tratamiento de, incluso, años.

La terapia con niños o niñas se realiza de forma indirecta, mediante los padres, tutores y / o educadores. La experiencia nos demuestra que trabajando de esta manera la eficacia y efectividad son más altas.

No se culpabiliza al cliente de la situación en la que se encuentra. Los niños o niñas son más frágiles que los adultos y, en este sentido, llevarlos a consulta puede conllevar más inconvenientes que ventajas.